Segunda Oportunidad

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Daban las cinco de la madrugada y Miguel salia a esperar el bus como todos los días, viajaba a otros pueblos a visitar granjas ya que era veterinario. Parado en la estación del bus pensaba en hacer su trabajo y regresar con su familia que le esperaba todas las tardes. El bus no pasaba y camino a la esquina para ver si venía a lo lejos, en lo que llegó a la esquina un auto venía a toda velocidad, no se pudo hacer a un lado y le pegó de lleno, estaba conduciendo un chico que hace no mucho salía de una fiesta en estado de embriaguez.

La ambulancia y los bomberos empezaron a llegar, tirado en el suelo, inconsciente pero con pulso todavía, fue trasladado inmediatamente al hospital. El doctor lo miró y rápidamente procedieron a revisarlo, tenía un golpe en la cabeza, le operaron pero no reaccionó. Miguel quedó en estado de coma.

Abrió los ojos pero no sabia donde estaba. Una persona se encontraba al frente sentado en una silla, noto que despertó y le alzó la mano, él sin saber que hacer también levanto la mano y medio le sonrió. Se despertó en la silla de un parque.

Llegó una mujer alta y muy bella de rostro angelical, le saludo de lo más normal, buenos días Miguel le dijo; él desconcertado sonrió y dijo, disculpe usted me conoce? que hago aquí y donde estoy; la mujer sonriendo le dijo usted está en el cielo y aquí todos nos conocemos, pero ¿como? ¿Mi familia mis amigos, mi pueblo? Tranquilícese, pero como sucedió? Mire le dijo usted salía a trabajar y mientras esperaba el autobús un auto se estrelló contra usted, quedó inconsciente, con unos huesos rotos y con un golpe severo que le dejó en coma, los doctores hicieron todo lo que estaba a su alcance pero no reaccionó. Pero porque estoy hablando con usted ¿porque me siento tan vivo? -Usted está en el cielo ya le dije. Desconcertado se puso de pie y sentía que no pesaba nada. Todo a su alrededor era maravilloso todo parecía de cristal reluciente y hermoso.

Soy Paula le dijo y soy la encargada de guiarlo y enseñarle todo alrededor. Venga conmigo, y le llevó a un pozo de agua cristalina, sentados alrededor Paula toco el pozo y se reflejo el accidente y consecutivamente todo lo que había pasado, lo del hospital, y lo de los preparativos para un anunciado funeral.         -Paula le dijo, no se preocupe su familia estará bien. -El no sintió dolor alguno.

¿Porque estoy aquí? ¿Dónde está Dios? ¿Le puedo conocer? ¿Que porque está aquí? – Dijo Paula, es todo lo contrario esta siempre ha sido su casa, estaba allí temporalmente como todos los demás. -Miguel interrumpe y pide a Paula que le trate de tú, soy una persona común argumento. -Paula dijo, a las personas que ves y que hablas por primera vez tienes que tratarlas de usted, es cuestión de educación. Bueno te decía, no eres de la tierra como le llaman, eres de aquí del cielo. Donde estabas solamente fuiste aprender, piensa que la tierra es una escuela, pero y Dios dónde está? Dios siempre ha estado contigo. -Pero yo nunca lo he visto. Dios está dentro de ti, no se le ve, solo se lo siente.

Eres una persona buena, y de un gran corazón, antes tengo una pregunta para ti. ¿Porque nunca diste todo lo que tenías que dar? ¿Porque la falta de amor a tu prójimo? Tienes razón le dijo, siempre quise ayudar a la gente pero nunca lo hice, solamente pensaba en mi y en mi familia. Por momentos fui egoísta, solamente pensaba en mi beneficio. Crees en las segundas oportunidades? Dijo Paula, -si creo le contesto. Entonces vas a regresar y despertar de ese coma, -como si ya estoy muerto, contestó Miguel. Para Dios no hay imposibles. Tu despertaras.

¿Recuerdas cuando un mendigo toco la puerta de tu casa y tú no le abriste la puerta?, no le diste de comer ni de beber, ¿recuerdas cuando pasabas por el puesto de fruta que atendía una madre soltera con su hijo? La compasión que sentías no fue suficiente, eso no llenaba sus estómagos, hacían falta las acciones.

Todos tenemos un limite de tiempo en ese lugar llamado tierra, muchos no encuentran el camino que tú encontraste; aunque no lo supiste explotar. La mayoría quiere ser millonario, famoso, ídolo, y por ende se convierten en avaros, egoístas, envidiosos. Como puedes ver aquí las riquezas de nada sirven, lo único que sirve aquí son tus memorias de felicidad, tus amigos, tu familia, estos recuerdos los tendrás por toda la eternidad.

No supiste invertir bien tu tiempo, no lo aprendiste a valorar. Todas las muestras de amor que podías haber dado y no lo hiciste, todos esos besos no entregados para tu esposa, tus hijos, tu familia, esos abrazos no brindados para tus amigos, esas sonrisas no expresadas para los desconocidos.

Tendrás una segunda oportunidad porque siempre quisiste hacer todo eso y más, ahora es cuando, hoy es tu momento.

Miguel abrió los ojos. Despertó del estado de coma. Pensó que todo fue un sueño, sin embargo ya no fue la misma persona. Esa misma semana abrió una clínica veterinaria que atiende gratuitamente los fines de semana. Salio a saludar a la señora que vendía frutas en la esquina y a dejarle una ayuda económica. También escogió ropa buena de su guardarropa y llevó a repartir a los pobres de las calles. Se convirtió en el esposo, padre y amigo ideal. Aprendió que la compasión y las buenas intenciones no son suficientes.

Porque esperar que nos pase lo que a Miguel le pasó, quizás no todos tengamos esa dicha de una segunda oportunidad. Vamos a dar todo ese amor a nuestra, familia, amigos, hijos. Vamos a ayudar a todos lo que nos sea posible incluso si nosotros tenemos que dejar de comer.

A mí me pasaba lo que le pasó a Miguel con la señora de las frutas, todos los días la miraba con su hijo en medio de la nada, tratando de hacer algo para tener que comer. Yo sentía dolor de verlos pero nunca me anime a bajarme del auto ofrecerles algo y hablar con ellos, ese día llego yo tuve el valor de parar y de pasar de la compasión a los hechos, no saben cuán gratificante es entregar algo con amor, se siente una felicidad increíble, te sientes en paz y con el corazón lleno de regocijo.

Espero que les haya gustado esta pequeña reflexión, recuerden no dejar para mañana lo que hoy lo podemos hacer. Ser amorosos, cariñosos, respetuosos, y buenos con los demás, como bien dijo Paula serán esas acciones y memorias únicas y maravillosas las que nos acompañaran para la eternidad.

«¡Qué alegría hay para los que tratan bien a los pobres! El Señor los rescata cuando están en apuros» El señor los protege y los mantiene con vida; los próspera en la tierra y los recata de sus enemigos. Salmos 41:1-2

A.B

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