Abuelita

Abuelita

Te soñé y mi corazón se volcó de alegría al verte,

al tocarte  en esos momentos me sentí el hombre más feliz,

más dichoso del mundo.

Sentir que te pude volver abrazar, fue divino,

yo recuerdo claramente mis lágrimas ardientes,

que de alegría resbalaban por mis mejillas.

Cuanta felicidad mi Dios, cuánto regocijo,

el poder estrecharte entre mis brazos,

el poder ver esos ojitos lindos nuevamente.

Entre sollozos gritaba abuelita te amo tanto,

cuanta me falta me haces,

nunca me dejes nunca te vayas otra vez.

La dulzura de su voz

y las caricias de sus manos acallaron mis sollozos.

Cómo estás abuelita donde vives ahora,

porque no te veo como antes,

su mirada brillante 

y el calor de su regazo me abrazaron,

me decía ya no llores hijito,

yo siempre estoy contigo y sé cuánto te duele no verme.

Extrañarte es doloroso,

y en lo profundo de mis sollozos

tu rostro es el alivio que calma 

mi corazón.

Gracias por tu ternura y tu inmenso amor abuelita bella.

Armando.B

Todos los derechos reservados. ©

Despedida

Cuando vas llegando a tu tierra natal al pueblito que te vio nacer la ansiedad invade tu cuerpo, tu alma, las ganas de ver a tus amigos a tu familia llenan tu corazón de regocijo y tus ojos de lágrimas. De alegría se llena cada poro de tu ser. Indescriptible el momento cuando abrazas a tus amados, le das gracias a Dios por verlos con salud, sanos y fuertes.

Tu pueblo añorado te da la bienvenida, sus montañas radiantes y la brisa de Los Andes te dicen este es tu hogar es tu tierra bendita.

El tiempo transcurre como si fuera un sueño,  te sientes completo. Regresar al pueblo es como regresar a las entrañas de mamá. La gente alegre y cálida te abraza, te saluda y con su carisma y amabilidad te hacen sentir querido y extrañado.

Sin lugar a duda se pasan momentos de felicidad, amor, de amistad y tranquilidad. Mas sin embargo  los días pasan y después de disfrutar y soñar despierto llega lo inevitable, la despedida.

El conteo regresivo de la fecha de retorno a tu ciudad o país  de trabajo son inevitables ya los últimos días son tortuosos porque sabes que el ensueño en el que vives está por acabarse.  No quieres llorar frente a tu familia o frente a tus amigos más ya tienes un nudo en la garganta y con las lágrimas a punto de desbordarse tienes la fuerza para decir papá, mamá dame la bendición, para dar un abrazo fuerte a toda tu familia, amigos y decirles un té quiero, un hasta pronto.

No han pasado más que cinco minutos y ya sentado en el auto de regreso se te  desborda toda la pena y el dolor que te da dejarlos, en el camino le rezas al Santo de tu devoción y  pidiendo entre sollozos le pides que cuide a la gente que quieres para en un próximo año estar con ellos nuevamente.

Ya va quedando atrás la tierra que te acogió con tanto cariño y las memorias y los buenos recuerdos serán la dosis para seguir adelante hasta el momento de regresar nuevamente.

Pueblo que me viste nacer, que me viste correr por tus calles empedradas, fuiste testigo de mis alegrías de mis penas, de mis amores y ahora me despido temporalmente porque regresaré a tu regazo y le pido a Dios que nos brindes la dicha de seguir visitando esta nuestra tierra querida.

Guasuntos por siempre te llevaré en mi corazón.

Armando. B

Todos los derechos reservados. ©

 

Amigos

Amigos de la infancia, amigos pasajeros, amigos de ahora y amigos de toda la vida.

Los de la infancia y los que más recuerdo, simples, puros, traviesos, que lindas eran esas tardes de fútbol o de cualquier otro deporte o de juego, donde pasábamos  hasta ya caída la noche. El amigo gordito, el flaco, el alto, el fuerte, el malcriado, el loco y entre otros. Gozamos de una vida sana, sin tecnología de punta, lo mucho que llegamos a tener fue televisión, que tiempos aquellos y qué anécdotas.

Los amigos pasajeros o temporales tan buenos como los de la infancia, simplemente llegan, comparten su vida, te ayudan, te apoyan y se marchan. Esos amigos son como las estrellas, están tan lejos; pero siempre estarán ahí. Esta clase de amigos valga la redundancia, llegan casi siempre cuando uno más los necesita.

Recuerdo un querido amigo que llego a mi vida cuando más necesitaba el apoyo de alguien, mi familia estaba lejos y él fue lo mejor que me pasó en esos momentos, sin embargo, él también pasaba por momentos difíciles y Dios seguramente nos puso a los dos en el mismo camino para ayudarnos y darnos la mano en esos momentos. Marco mi amigo se fue en su momento pero no sin antes dejarme en buenas manos así como él se fue también en buenas manos, el tiempo ha pasado, nunca más nos volvimos a ver pero los recuerdos y el agradecimiento están latentes. Amistades como esta que llegan a marcar una pauta en tu vida son realmente valiosas y en el fondo sabes que estarán siempre ahí. Y aunque no vivan las cosas que vivieron juntos en el pasado, el saber que están bien y felices, eso basta.

Los amigos de ahora son con los que compartes toda la experiencia, la bondad y el cariño que has aprendido desde la infancia, son los que están aquí y ahora.

Cada amigo es único y de cada uno aprendemos. Cada uno es un mundo.

El verdadero amigo es el que cree ciegamente en ti, el que no te juzga, el que no te critica. Amigo es aquel que te dice las cosas como son, nunca por hacerte daño, más lo hace por ayudarte, por no verte triste o pasando mal por alguna situación que talvez no vale la pena que estés así.

Alguna vez me caí y él estaba ahí, no me dio la mano hasta no antes reírse de mi caída, así es la amistad, de risas de burlas pero siempre al final están ahí. Los amigos son como el vino, cuanto más tiempo han compartido con nosotros, su amistad es mejor cada día.

Los amigos son como las vitaminas en nuestras vidas, nos inyectan esperanza, ánimos, alegría.

Seamos amigos, y hagamos de esta experiencia de vida algo maravilloso único y especial.

Para todos mis amigos con especial cariño, gracias por a ver compartido a lo largo de nuestras vidas. Pareciera que ya no hablamos que ya no somos amigos, pero no es así, siempre estaré.

Armando. B

Todos los derechos reservados. ©