Desde Hoy

Desde hoy no me enojo.

Desde hoy seré paciente con todos y conmigo mismo.

Desde hoy no me preocupo; me ocupo.

Desde hoy soy agradecido con lo que tengo.

Desde hoy y para siempre trabajaré duro y honestamente.

Desde hoy seré bondadoso y agradecido con todos los seres.

Desde hoy quiero un cambio en mi vida porque ese es mi deseo.

Desde hoy me perdono y pido perdón si he cometido una ofensa.

Desde hoy seré feliz y voy hacer feliz a los que me rodean.

Si en algo estás fallando, nunca es tarde para empezar de nuevo. La vida es la ilusión más bella qué existe y hay que disfrutarla con amor y respeto.

No es fácil cumplir preceptos como los antes mencionados, pero si trabajamos en ellos uno a la vez estoy seguro de que desde hoy todo será un éxito.

Se nos olvida y nunca me cansaré de repetirlo, se nos olvida que la vida no la tenemos comprada y siempre dejamos cosas para mañana. El mañana no sabemos si llegará, es una realidad y tenemos que aprender asumirla. Así que mejor empezar desde hoy desde este mismo momento.

Nosotros somos seres de amor y de energía. Somos uno mismo con Dios y con el universo y por lo tanto somos capaces de hacer cosas maravillosas, solo es cuestión de animarse, de ser consistentes y de no perder la fe en nosotros mismos.

Seamos felices minuto a minuto, segundo a segundo, las alegrías, las sonrisas y los buenos momentos son el alimento para nuestra alma, para nuestro ser verdadero.

Jamás se den por vencidos, y nunca pierdan la fe ni la esperanza en algo o alguien. Que Dios nos bendiga a todos.

Armando. B

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Tus Milagros son Maravillosos.

Los milagros De Dios están en todo nuestro alrededor, están a nuestra vista, los podemos tocar físicamente  y sentir con nuestra alma.

Hoy me tome el tiempo para observar y apreciar los maravillosos milagros de nuestro creador.  Nunca antes puse atención al florecimiento y renovación de las plantas en el mes de abril,  y simplemente es mágico, es maravilloso. Este es solo un ejemplo de algo que tenemos a la vista y que podemos disfrutar y contemplar todos los días.

Claramente así como este simple ejemplo puede provocar que meditemos y que miremos no solo la naturaleza si no también todos los seres que nos rodean.

Hagamos  conciencia de que vivimos en una vida monótona y hagamos una pequeña pausa para sentir y tocar lo que tenemos: nuestros hijos, nuestros padres, nuestra pareja, nuestras mascotas. Son seres que amamos y si por tan solo unos minutos les observamos detenidamente nos vamos a dar cuenta de que son un milagro en nuestras vidas.

El sentir ese abrazo fuerte, esa mirada tierna y esa cálida sonrisa cambian nuestro día,  el decir te amo sin temor te da fuerza y confianza. Decirlo con amor y sin reproches vitalizan el alma.

Porque esperar para sentirnos libres de decir lo que sentimos, no se pueden dejar de lado el milagro del amor para después.

Tú creaste mis entrañas;

me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas,
y esto lo sé muy bien!

Salmos 139:13-14

Dios de luz y de amor si no fuera consciente de lo que me has dado y los que me das todos los días, que seria de mí.

Los milagros existen y pasan todos los días, nunca pierdas la fe.

Armando Brito

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Lunes 2 de Octubre

Un saludo para mis queridos amigos y familiares este blog no es de noticias, anuncios o asuntos referentes  como ustedes saben  pero debido a las circunstancias que atravesamos en todo el globo terrestre me quiero tomar un tiempo para hacer una reflexión acerca de todo lo que está pasando, especialmente con terremotos, huracanes, amenazas de guerra y tiroteos.

Es realmente indignante ver  en las redes sociales como mucha gente no se está tomando en serio todos estos acontecimientos.  Obviamente no estoy generalizando, pero la falta de conciencia en momentos tan cruciales como los que atravesamos no es una buena señal. Muchos están en su burbujita de cristal y les da igual lo que pase a su alrededor. Ciertamente no podemos hacer mucho, y lo que se llegue hacer hay que hacerlo con la conciencia de que hoy son ellos y mañana quizás somos nosotros,  nuestros familiares o amigos.

Ahora mismo hay gente llorando a sus muertos,  ahora mismo hay gente desaparecida, violada, ultrajada,  mancillada, mientras los que están en su burbuja de cristal solo ven por ellos mismos y los de su círculo, como seres humanos que somos me parece no solo indignante sino también doloroso y triste. Ver y saber cómo muchos ven solo  por sus intereses aunque el mundo se este cayendo a pedazos unas cuadras más allá.

En circunstancias como las que atravesamos en estos tiempos es donde nos tenemos que detener y pensar que en un abrir y cerrar de ojos cualquiera de las tragedias antes mencionadas nos puede pasar.  Y que hacemos se dirán yo les digo que es el momento de limar asperezas, de hacer una oración, de donar, de prepararnos en casa, de tener un plan  para desastres. Tenemos que comprender que no somos intocables que no tenemos la vida comprada como ya he dicho en otros post, y lo repito porque es necesario tenerlo presente es necesario no olvidarnos de ese pequeño detalle.

Vamos a dejar de hacer comentarios sin sentido, como esos que dicen así: La gente se merece lo que le pasa, qué cosa más absurda, no creo que cientos de niños en el mundo que sufren tragedias se merecen lo que les pasa.  La que dice Diosito les está castigando y la más absurda de todas las que dicen que el mundo se va a acabar.  Seré breve en referencia a estas dos últimas. Dios no castiga de esa forma como dicen, porque si así fuera estaría castigándonos a todos nosotros no solo a cierta gente y en ciertos países y la última el mundo no se va a acabar o acaso desde hace miles  de años no nos han dicho lo mismo? los que nos vamos a acabar somos nosotros.

Más bien pongámonos a trabajar para vivir dignamente, amemos a nuestra familia y en general a nuestro prójimo, estrechémonos las manos, dejemos de actuar como jueces de los demás y lo más importante seamos felices minuto a minuto qué es lo que está al alcance de nuestras manos.  Que Dios todo poderoso les derrame de bendiciones.

Armando. B

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Certeza

Cuando escribí sobre mi angelito, mi hija llamada Danna y sobre la Travesía  que pase en mi viaje hacia los Estados Unidos, varias personas pero en especial una amiga me pidió que escriba lo que fue de mí, después  de a ver pasado por cosas tan fuertes y dolorosas.

Si están pasando por momentos tristes, si han perdido un familiar, y piensan que el mundo ahí se acabó, no es así, lo último que ellos quieren es vernos tristes y tengo estas palabras grabadas en mi corazón y se las quiero compartir.  ” Tengan la certeza y la firmeza de que los volveremos a ver,  las memorias son recuerdos vivos del amor que nos une con ellos.”  Con esta frase en mente y con la fe y  esperanza de que ese día llegará la vida continúa y hay que vivirla de la mejor manera y dando todo por la gente que nos ama, nuestra familia.

Empiezo por la partida de mi hija amada y les digo que realmente perder un hijo es indescriptiblemente doloroso y nunca podré recuperarme de una forma total, una cosa muy distinta es aprender a vivir con el dolor.

Después de tan inesperada partida de mi hija el mundo entero se me vino encima, como padre le pedí muchas veces a Dios que me ponga en su lugar, créanme que si me cortaran las piernas o una parte de mi cuerpo a carne viva sería un dolor insignificante hasta sin importancia en comparación con el dolor de perder un  hijo.

Entre el dolor irremediable de los primeros meses, años y aprendiendo a sobrellevarlo me dedique totalmente a mí, me acerque más a Dios y no necesariamente por lo que me paso, siempre he amado a Dios, en esta situación solo me uní más y en vez de reclamarle me recogí en su regazo y le pedí que sea él quien me dé la resignación y fuerza para seguir adelante.

Entre las actividades que realizaba estaban en ir al gimnasio, leer  un buen libro, conocer gente, en especial este último fue una de las herramientas de fuerza que tuve, encontrar amistades que me apoyaron sin medida fue una bendición de Dios,  todo esto sumado a mi Fuerza de Voluntad por encontrarle sentido a la vida.

Muchos quizás  no saben que hacer, la desolación les ha invadido y el alma y el cuerpo, no pueden más con el dolor de perder a un ser querido, les digo que si hay salida y el apegarse a gente que te quiere, hacer actividades, leer, estudiar, hablar con Dios, ayudaran a entender y a sobrellevar la pena. Sin embargo, y en mi caso mi hija a pesar de no estar físicamente a mi lado, ella siempre fue mi motivación para hacer todo las actividades que nombre anteriormente.

Hoy es el día de voltear a ver a la gente que amamos, padres, hijos, esposas/os, amigos y expresar lo que sentimos, ahora es el día de decirles mirándoles a los ojos que los amamos, hoy es el día de ese abrazo cálido y de tomarnos de la mano, hoy es el día de correr, de sonreír, de llevarles flores,  hoy es el día de hacer una llamada, escribir una carta y perdonar o pedir perdón. Ahora que Dios nos da esta oportunidad porque no aprovecharla.  Después quizás sea demasiado tarde y flores tiradas en el suelo frío de un cementerio ya de nada sirve.

Nunca pierdan la sonrisa que la esperanza está ahí gravada.

Armando. B

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Santos Cruz

Ayer murió Santos Cruz,  dos noches le lloro el cielo en pleno verano.  Sombras oscuras pasaron por la calle donde él ya entregaba su alma al creador.  Se fue a un mundo mejor donde el cuerpo ya no sentirá más dolor, donde la lastima ya no será una causa de voltearlo a ver.

Santos era sordomudo, sufrió y disfrutó la vida a su manera, el no tenía familia  de sangre la gente del pueblo no tenía conocimiento alguno de ella.  Vivió para trabajar.

Tristemente muy pocos se acordaran de este hombre viejo y solitario, más sin embargo los que le recordamos y estuvimos en su último adiós le llevamos en nuestros corazones y le recordaremos como el hombre sordomudo que trabajaba partiendo leña y que en las tardes salía bien bañado y con su sombrero homburg saludando cordialmente con una sonrisa en su rostro al que se lo encontraba.

El día de su muerte el pueblo muy solidario empezó a recaudar dinero y todos los pudientes y los no pudientes pusieron su granito de arena, conmovedor ver cómo un pueblo tan pequeño en esos momentos se olvida de las discordias y riñas que son parte ya de su diario vivir.

Sentado la noche de su velación pensaba en lo insignificantes que somos a la hora de irnos con la Santa Muerte nada podemos hacer, no podemos comprar más vida ni pagando con todo el dinero del mundo. Lo irónico de la vida que ricos y pobres para allá vamos, seremos quemados o devorados por los gusanos, nos volveremos nada y no hay excepciones.

Querido Santos si hubieses visto que bonitos ramos y arreglos de flores te mandaron a regalar, tu caja de igual manera estaba reluciente y hubieses disfrutado mucho del café que dieron aquella noche.  Pero muerto ya para que dirás desde el otro lado no? Y te doy la razón probablemente algún día necesitabas para comer y no tenías.

Dios te dio a vivir  una vida austera y sus motivos solamente él tendrá, porque, qué injusto podría decir,  que te pasaste la vida de ermitaño sin familia y trabajando cada que alguien requería de tus servicios.

La recompensa ya la estás disfrutando y confío en que nuestro creador haya sabido premiar la templanza con la que supiste llevar tu dura vida.  Premiar tu sonrisa y tus saludos cálidos aunque no hayas sabido pronunciar una sola palabra. Santos no te digo que descanses en paz, te digo que goces  de la plenitud  y sabiduría de Dios, empápate de su misericordia y benevolencia, sé feliz. Hasta algún día Santos Cruz.

Armando. B

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Coser el Alma

Una casa de los años veinte, un bello jardín de flores, sábila y hierba Luisa. Una máquina de coser que ahora no es más que una reliquia y tres viejitas adorables.  En el momento que atravesé  la puerta de este hogar entre a otro mundo y me di cuenta de cómo el tiempo pasa sin importar nada ni nadie, para él no hay distinciones de raza o de jerarquías económicas, todos vamos para el mismo lugar sin distinciones y sin llevarnos absolutamente nada más que nuestras memorias.

En las paredes y pisos se enmarca el deterioro de los años el mismo que está enmarcado en los rostros de las que fueron aún más bellas de lo que son ahora.

Hacía donde vamos me preguntaba, y mirando alrededor encontré la respuesta, no me cabe la menor duda de que vamos encaminados hacia un mundo maravilloso de paz de tranquilidad y de armonía.

Charlaba con la tía Evita y en la suavidad de la conversación notaba su paz interior y su experiencia de casi un siglo de vida.  Le pregunté, qué hace cuánto tiempo dejó de coser, me respondió que dejó de cocer cuando se sintió un poco débil y cuando perdió un poco la vista, mirándome fijamente me dijo, que después se dedicó a cocer el alma porque si algún día había que partir a otro lado tenía que irse sana de espíritu aunque el cuerpo se caiga ya de la vejez.

Las lecciones aprendidas y las enseñanzas a través de los años solo nos preparan para una vida mejor y claramente me doy cuenta de que el cuerpo físico no es más que una carcasa donde llevamos encerrada el alma, y bien dicho que nuestro cuerpo es el reflejo de nuestro verdadero ser, ya sea cuerpo joven o cuerpo viejo.

Gratificante sentir y ver una armonía completa reflejada en actitudes en un hogar donde la muerte ha pasado de largo, como dice la tía Evita hay que sanar el alma para irnos a otro mundo, posiblemente el cuerpo y el alma empiezan a sentir que  en algún momento van a partir, y tomando como ejemplo, porque empezar a sanar y a coser el alma ya en edades avanzadas, mejor empezar ahora mismo y así estar tranquilos en todo momento para cuando llegue la hora de viajar a un lugar mejor.

Muchos tenemos heridas que coser, que sanar, y mejor empezar hacerlo ya, dejar de lado los rencores, el odio, las decepciones, la envidia, solamente de esta forma vamos a alcanzar nuestra paz interior y esa será la que se refleja en nuestros rostros.

A todos nos han rasgado el alma alguna vez, nos han partido el corazón de alguna manera, y el secreto para sanar es la paciencia, la serenidad, el perdón. Suena difícil porque cuando llega el momento lo último que queremos es estar serenos y perdonar, pero claro que se puede, para eso contamos también con nuestra Fuerza de Voluntad con esta y con mucha fe todo es posible.

Preparémonos ahora para lo inevitable, hay que sanar las heridas que tenemos abiertas. El tiempo pasa tan rápido  y  hay que darle la debida atención y dedicación, no siempre la muerte pasara de largo.

Armando. B

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Danna

Hija mía.

Tú, mi amor el más hermoso, como el lirio de los valles. Amor mío, encanto de mi corazón y fuerza de mi vida.

Como te extraño, y solo Dios sabe cuanta falta me has hecho todos estos años. Alma mía, desde tu partida nada ha sido igual. El mundo a veces se me torna gris y el tormento de nuestro adiós invade mis pensamientos.

Angel mío que no daría por un beso, por un abrazo tuyo, por tocar y acariciar tu bello rostro siquiera por unos instantes y poder decirte cuanto te amo.

Ahora sé que estas en un lugar mejor de eso no tengo duda, así como tampoco tengo duda de que tu deseo es verme feliz. Si, ya hace mucho te deje ir, sin embargo, mi corazón te llora cada vez que tus recuerdos llegan a mi mente y como fulminantes explotan dentro de mí.

Después de tu partida desconsolado te lloraba, nunca le reclame al altísimo.

Te pedía una señal para saber si estabas bien y con el llanto enjuagando mi rostro también le pedí a Dios con tanta fuerza que me dé esa señal y ese mismo instante una linda mariquita se posaba en mis manos. Fue la seña perfecta porque a ti siempre te gustaron esas lindas criaturas.

Desde ese día, y ahora cuando una mariquita se posa en mi cuerpo o ha mi alrededor, sé que eres tú, diciéndome papá, yo estoy bien, sigue adelante sigue siendo feliz.

Siendo feliz ciertamente estoy. A pesar de tu partida con tus recuerdos, y con tu aroma impregnado en el alma sigo adelante.

Mi pequeño ángel tengo la certeza que un día nos volveremos a ver. Por el momento solo es un hasta luego. Tú vives dentro de mí y ahí estarás por siempre en lo más profundo de mi corazón.

Papá también te ama de aquí a la luna y mucho más como me lo decías.

Armando. B