Renacer III

Dándole continuidad a las herramientas que están abriendo mi mente, mi sensibilidad y mi conciencia, les comparto el tercer objetivo.


  • Contemplar un Amanecer

Por el lugar en donde vivo y por la hora de entrada a mi trabajo tengo el gusto de ver un amanecer todos los días. Es una linda experiencia que me invita siempre a meditar y a la misma vez agradecer a Dios por un día más de vida y por las maravillas de la creación que nos brinda.
Aquí quiero puntualizar algo que muchos de nosotros los que hemos visto o vemos un amanecer, el asunto y cómo yo lo tomo es observar y sentir ese amanecer no solamente es mirar, es apreciar, analizar, y entender ese instante.

Entiendo lo que me rodea y me entiendo a mí mismo.

Son momentos donde podemos reflexionar, de alguna manera estamos conectados con el universo y las preocupaciones quedan de lado o bien encontramos soluciones, La mente se refresca y queda limpia la energía que absorbes en ese momento se verá reflejada durante todo el día.

Un nuevo amanecer es una esperanza viva una nueva oportunidad. Es la señal de que podemos comenzar un sueño o de que podremos finalizar y concluir con algo que ya empezamos.

Así como sale el sol cada mañana de nosotros puede nacer un pensamiento positivo y si ayer hicimos algo mal este nuevo día es para cambia. Recuerden que todo o casi todo tiene solución.  Cuando tengan la oportunidad, no se olviden de trazar las metas para ese día, pero sobretodo darle las gracias a nuestro creador por la bendición y la dicha de poder abrir los ojos un día más.

Que Dios les bendiga.

 

Armando. B

Todos los derechos reservados. ©

Renacer I

Hola amigos! les quiero compartir paso a paso la primera parte de un taller espiritual llamado Indeterminación y el cual lo estoy haciendo, consta de varios objetivos y les quiero hablar sobre el primero.


  • Brindarle un plato de comida a un indigente o una persona necesitada.

Hace unos días preparé un plato de comida y cuando salí de mi trabajo me fui a un parque en busca de un indigente, obviamente había más de un necesitado pero me decidí por uno que mire acostado bajo un árbol, me acerqué, le saludé y le dije te traje algo de comer, me miró como muy asombrado y me dijo de verdad? no les voy a negar que en ese momento casi me brotaron las lágrimas, porque me puse en su lugar y el con el gesto me dio a entender que era lo mejor que le pasó en el día.   Lo que para nosotros puede ser algo simple, para otra persona lo mismo puede ser maravilloso y tratándose de comida puede ser un manjar.

El señor se llama Christopher, hablamos un poco de los dos, me pregunto que a qué me dedicaba y él me contó de todos los años que tenía viviendo en la calle, que a veces come y a veces no, que tiene familia pero que ellos ya ni saben quién es él, que la vida es complicada pero que siempre hay cosas buenas como lo que le paso hoy, me dio las gracias y nos despedimos con un apretón de manos, le dije que disfrute de la cena y me despedí.

 De camino a casa y meditando en lo que acababa de hacer me decía cuánta felicidad uno puede dar y recibir con tan solo hacer una pequeña cosa, un pequeño gesto y esta fue la lección y lo que aprendí ese día.

Que a veces las cosas mínimas pueden cambiar por un momento la vida de dos personas.

Insospechable son las formas en las que actúa Dios y todos tenemos el poder de cambiar, de ser mejores, todos tenemos el poder para renacer, solo es cuestión de usar nuestra Fuerza de Voluntad  y atrevernos hacer lo que el corazón nos manda.

Este proyecto espiritual  nace la mano de un amigo y nos hemos reunido en los corazones, para descubrir a nuestro propio ser dejándonos llevar de la mano de la espiritualidad y de la guia de Marco Campa que a través de su página http://www.misticaurbana.com  nos brinda estos magníficos talleres que nos ayudarán a ser mejores en nuestras vidas.

Estaré exponiendo en este artículo y en los próximos mis puntos de vista, mis lecciones, mis aprendizajes de este y de los objetivos que tengo que realizar como parte del mismo. Ojalá a ustedes les sirva de algo y quizás lo pueden empezar a poner en práctica, como seres humanos no me cabe la menor duda de que se sentirán mucho mejor. Que  Dios les bendiga a cada uno de ustedes.

Armando. B

Todos los derechos reservados. ©