Tus Milagros son Maravillosos.

Los milagros De Dios están en todo nuestro alrededor, están a nuestra vista, los podemos tocar físicamente  y sentir con nuestra alma.

Hoy me tome el tiempo para observar y apreciar los maravillosos milagros de nuestro creador.  Nunca antes puse atención al florecimiento y renovación de las plantas en el mes de abril,  y simplemente es mágico, es maravilloso. Este es solo un ejemplo de algo que tenemos a la vista y que podemos disfrutar y contemplar todos los días.

Claramente así como este simple ejemplo puede provocar que meditemos y que miremos no solo la naturaleza si no también todos los seres que nos rodean.

Hagamos  conciencia de que vivimos en una vida monótona y hagamos una pequeña pausa para sentir y tocar lo que tenemos: nuestros hijos, nuestros padres, nuestra pareja, nuestras mascotas. Son seres que amamos y si por tan solo unos minutos les observamos detenidamente nos vamos a dar cuenta de que son un milagro en nuestras vidas.

El sentir ese abrazo fuerte, esa mirada tierna y esa cálida sonrisa cambian nuestro día,  el decir te amo sin temor te da fuerza y confianza. Decirlo con amor y sin reproches vitalizan el alma.

Porque esperar para sentirnos libres de decir lo que sentimos, no se pueden dejar de lado el milagro del amor para después.

Tú creaste mis entrañas;

me formaste en el vientre de mi madre.
¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas,
y esto lo sé muy bien!

Salmos 139:13-14

Dios de luz y de amor si no fuera consciente de lo que me has dado y los que me das todos los días, que seria de mí.

Los milagros existen y pasan todos los días, nunca pierdas la fe.

Armando Brito

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Coser el Alma

Una casa de los años veinte, un bello jardín de flores, sábila y hierba Luisa. Una máquina de coser que ahora no es más que una reliquia y tres viejitas adorables.  En el momento que atravesé  la puerta de este hogar entre a otro mundo y me di cuenta de cómo el tiempo pasa sin importar nada ni nadie, para él no hay distinciones de raza o de jerarquías económicas, todos vamos para el mismo lugar sin distinciones y sin llevarnos absolutamente nada más que nuestras memorias.

En las paredes y pisos se enmarca el deterioro de los años el mismo que está enmarcado en los rostros de las que fueron aún más bellas de lo que son ahora.

Hacía donde vamos me preguntaba, y mirando alrededor encontré la respuesta, no me cabe la menor duda de que vamos encaminados hacia un mundo maravilloso de paz de tranquilidad y de armonía.

Charlaba con la tía Evita y en la suavidad de la conversación notaba su paz interior y su experiencia de casi un siglo de vida.  Le pregunté, qué hace cuánto tiempo dejó de coser, me respondió que dejó de cocer cuando se sintió un poco débil y cuando perdió un poco la vista, mirándome fijamente me dijo, que después se dedicó a cocer el alma porque si algún día había que partir a otro lado tenía que irse sana de espíritu aunque el cuerpo se caiga ya de la vejez.

Las lecciones aprendidas y las enseñanzas a través de los años solo nos preparan para una vida mejor y claramente me doy cuenta de que el cuerpo físico no es más que una carcasa donde llevamos encerrada el alma, y bien dicho que nuestro cuerpo es el reflejo de nuestro verdadero ser, ya sea cuerpo joven o cuerpo viejo.

Gratificante sentir y ver una armonía completa reflejada en actitudes en un hogar donde la muerte ha pasado de largo, como dice la tía Evita hay que sanar el alma para irnos a otro mundo, posiblemente el cuerpo y el alma empiezan a sentir que  en algún momento van a partir, y tomando como ejemplo, porque empezar a sanar y a coser el alma ya en edades avanzadas, mejor empezar ahora mismo y así estar tranquilos en todo momento para cuando llegue la hora de viajar a un lugar mejor.

Muchos tenemos heridas que coser, que sanar, y mejor empezar hacerlo ya, dejar de lado los rencores, el odio, las decepciones, la envidia, solamente de esta forma vamos a alcanzar nuestra paz interior y esa será la que se refleja en nuestros rostros.

A todos nos han rasgado el alma alguna vez, nos han partido el corazón de alguna manera, y el secreto para sanar es la paciencia, la serenidad, el perdón. Suena difícil porque cuando llega el momento lo último que queremos es estar serenos y perdonar, pero claro que se puede, para eso contamos también con nuestra Fuerza de Voluntad con esta y con mucha fe todo es posible.

Preparémonos ahora para lo inevitable, hay que sanar las heridas que tenemos abiertas. El tiempo pasa tan rápido  y  hay que darle la debida atención y dedicación, no siempre la muerte pasara de largo.

Armando. B

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